Hacía tiempo que el muro se venía cuarteando, que se estaba quebrando, entre otras cosas por la desesperación de la gente que vivía en la Alemania comunista.

La caída del muro, vista a la luz de los reportes, parecía casi inevitable. El derrumbe material vendría a ser el último golpe. De ahí que muchos lo vieran más como un acto simbólico, que sólo con el paso del tiempo alcanzaría la relevancia histórica que hoy tiene.

Los augurios para la RDA no eran nada alentadores desde los primeros días de ese 1989, aunque los malos tiempos se venían arrastrando desde antes.

Enviado por valija diplomática, el informe del 9 de enero de 1989, firmado en Berlín, deja ver entre líneas lo que meses después se acentuaría: los problemas sociales y las manifestaciones de inconformidad social.

De acuerdo con ese documento, clasificado como “confidencial”, el 29 de diciembre de 1988 se había conmemorado el 70 aniversario de la fundación del Partido Comunista Alemán.

En esa ocasión, Erich Honecker, presidente del Consejo de Estado, había rechazado las demandas internas para adoptar el modelo soviético conocido como glasnot y perestroika, al igual que toda “crítica histórica a los comunistas alemanes, quienes —según recientes planteamientos de algunos autores soviéticos— fueron corresponsables de la llegada de Hitler al poder, por no haber sido capaces de aliarse con otros partidos antifascistas”.

Era claro, de acuerdo con los reportes de la diplomacia mexicana, el enojo del jefe de Estado de la Alemania comunista por lo que pasaba en la URSS, por los cambios que había impulsado el entonces presidente soviético Mijail Gorbachov. La molestia de Honecker radicaba en que en Occidente “algunas gentes no se cansan de darnos consejos para que adoptemos otro método. Nos recomiendan que abandonemos prácticas que nos han dado buenos resultados y no dudarían en elogiarnos si, por ejemplo, adoptáramos la así llamada economía de mercado.

“Entre nosotros no va haber una economía de mercado, ni tampoco mercado laboral, porque ello conduciría a la propiedad privada de los medios de producción y eso nos llevaría de regreso al capitalismo… No tenemos razón alguna para copiar lo puesto en práctica por algunos de nuestros países hermanos”.

En esos días se había censurado a la revista Sputnik y varios largometrajes soviéticos, según el mismo informe. Esos elementos, a los ojos de la embajada mexicana, eran ya indicios de un cambio social y una distancia que se estaba dando entre el gobierno de la RDA y el soviético.

Confidencial

Número 0058

Berlín 25 de enero 1989

Durante los últimos años han surgido una serie de movimientos independientes en los países de Europa oriental. Este proceso ha sido paralelo al crecimiento del número de demostraciones, peticiones, publicaciones clandestinas y otras actividades fuera de control estatal.

…Aunque es imposible calcular el número de organizaciones políticas independientes así como la frecuencia con que se lleven a cabo discusiones en las diversas asociaciones y clubes, todo ello es indicativo de los nuevos y graves retos que tienen en algunos países los líderes comunistas…

…el proceso parece tener repercusiones aún en los regímenes más rígidos y es, seguramente, el fenómeno del pluralismo político el que amenaza actualmente a las naciones de Europa Oriental.

…En la RDA, dado el sistema que prevalece, las organizaciones oficializadas existentes no constituyen un conducto adecuado para canalizar algunas de las inquietudes o aspiraciones de la población en vista de que éstas son controladas por el Estado.

…De manera espontánea y a través de los años se han ido creando organizaciones independientes no tan importantes como las que existen en otros países del área, por ejemplo Solidaridad en Polonia y el resurgimiento del Partido Independiente de Pequeños Propietarios en Hungría, que no se han convertido en grupo poderosos en virtud de que el descontento no es tan manifiesto ni tan generalizado como es caso de los países antes citados.

…En la RDA continúan operando los mismos grupos, vinculados en su mayoría con la iglesia evangélica. En 1988 no surgieron nuevas asociaciones y parecería que los movimientos disidentes fueron gravemente afectados a raíz de la expulsión del país, a principios de este año de varios de sus principales líderes. Sin embargo, a pesar de la presión gubernamental se estima que existen en la RDA más de 200 pequeños grupos activistas.

…La lista es larga. Las actividades que realizan estos grupos son estrechamente vigiladas por los servicios de seguridad estatal y sus representantes son motivo de presiones y hostigamientos constantes.

…Las publicaciones de las organizaciones están sometidas a severo control.

…Se prohíbe su distribución o se mutila su contenido.

…Arrestos domiciliarios, expulsiones, encarcelamientos e interrogatorios constantes.

…Cabe destacar que la mayoría de los integrantes de dichos grupos son personas que desean emigrar y a través de ellos presionan para lograr su objetivo. Como se ha informado a esa Secretaría, la desesperación de algunos ciudadanos de este país han recurrido a otros mecanismos para abandonar el país, como es el caso de la ocupación de Embajadas.

Ya habían ocurrido por lo menos dos casos. Uno en septiembre de 1988, en la embajada de Dinamarca, y a medidos de enero de 1989, en la misión permanente de la RFA.

En la interpretación del entonces embajador mexicano en la RDA, Raúl Valdés A., era difícil preveer si estos grupos se fortalecerían o debilitarían. Esto, dice, “dependerá de la forma en que se apliquen las nuevas disposiciones en materia de viajes y emigración, en la medida en que se logre acelerar el proceso para alcanzar mejores niveles de vida, más cercanos o comparables a los que existen en otros países europeos occidentales, en particular en la RFA, país que para muchos de los germanos orientales constituye el parámetro constante de referencia”.

En todo caso, advertía el representante de México, en la medida “en que no se alcancen mayores márgenes de libertad de expresión, asociación y movimiento —como se está logrando en otros países del área socialista— es muy probable que estos grupos tomen una mayor fuerza. Quizás lo único que pudiera evitar esta tendencia serían las reformas que gradualmente vayan haciéndose y una mayor liberalización”.

En enero de 1989 había entrado en vigor un decreto para permitir el viaje de ciudadanos de la RDA al extranjero.

La novedad era que la autorización estaría sujeta a que el viajero tuviera familiares en el país que pretendía visitar, particularmente la RFA.

La regla, reconocía el embajador mexicano, no detendría el malestar de los ciudadanos. No aliviaba sino tensaba más. “Si tomamos en cuenta el orden jurídico socialista, es muy probable que el Estado no tenga más remedio que seguir tratando a estos migrantes potenciales como delincuentes”.

Las mismas autoridades de la RDA reconocían que en 1988 casi 40 mil personas habían emigrado a la Alemania capitalista; de éstas, 10 mil permanecieron ilegalmente en esa nación. En 1988, casi 600 personas habían cruzado la frontera de manera ilegal, con riesgo de ser detenidas y/o heridas por las tropas de resguardo fronterizo de la Alemania comunista.

Un reporte del 20 de febrero de 1989 informaba que el 15 de febrero un automóvil fue usado para entrar con violencia al patio de la misión permanente de la RFA, hiriendo a un miembro de la policía de la RDA. “En el automóvil se encontraba un matrimonio con dos hijos menores, quienes según versiones, buscaban la autorización para salir del país, algo que ha ocurrido otras veces en los últimos meses”.

Uno de los grupos católicos activistas, consignaba el embajador, cuestionaba el estrecho margen para la acción que resultaba del monopolio del poder. Altos funcionarios eclesiásticos afirmaban que la creciente demanda para migrar a la Alemania capitalista también se debía a la frustración de quienes eran marginados socialmente por expresar puntos de vista críticos a la luz de la política oficial; éstos, citaba el embajador a la Iglesia, ya han “echado el corazón al otro lado del muro”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s